Disfrazarse en pareja tiene una regla: el dúo tiene que leerse de un vistazo, sin que tengáis que ir explicándolo toda la noche. Estos ocho la cumplen. Los hay elegantes, los hay incómodos a propósito y los hay para fiestas con niños delante. Cada idea lleva su búsqueda en Amazon para que veáis las versiones y tallas disponibles de cada mitad, porque casi siempre se venden por separado.
Joker y Harley Quinn

Traje morado y chaleco dorado por un lado, chaqueta bicolor rojo y azul, coletas teñidas y bate por el otro. Es de los dúos más repetidos en Halloween y el que menos explicación necesita: se reconoce desde el otro lado de la sala. Cada mitad se vende suelta, así que podéis elegir talla y versión por separado (Joker clásico de cómic o el de las películas recientes). Aviso: precisamente por ser tan socorrido, en una fiesta grande no sois los únicos.
Para parejas que quieren impacto inmediato y no les importa coincidir con otro Joker en la barra.
Si preferís que os miren por elegancia y no por estridencia, la familia Addams juega en la liga contraria.
Morticia y Gómez Addams

Vestido negro largo y ceñido, melena lisa hasta la cintura y palidez para ella; traje de raya diplomática, pajarita y bigote fino para él. Con la serie de Wednesday todavía en boca de todos, este dúo se reconoce al instante incluso entre gente que nunca vio las películas. Es el disfraz de Halloween más cómodo de llevar toda la noche de esta lista: no lleva máscara, ni relleno, ni maquillaje que se corra a la tercera copa.
La mejor opción si vais a una fiesta con código de vestimenta o a cenar antes, porque pasa por ropa de verdad.
Del glamour gótico al polo opuesto: hay parejas que buscan justo lo contrario, que dé un poco de asco y mucha risa.
Chucky y la novia de Chucky

Peto vaquero, camiseta a rayas de colores y peluca pelirroja despeinada; vestido de novia rasgado, chupa de cuero y coleta rubia. Terror ochentero con una mitad de comedia dentro. Funciona muy bien en fotos porque los dos looks se apoyan: por separado no se entienden, juntos son evidentes. Requiere más trabajo que el resto: sin peluca y sin cicatrices pintadas en la cara, la idea se queda a medias.
Para parejas que se lo toman como un juego y están dispuestas a dedicarle veinte minutos de maquillaje.
Si lo que os apetece es lo mismo pero sin sangre falsa ni peluca, el Día de los Muertos da un resultado igual de fotogénico.
Catrín y Catrina

Traje oscuro con chistera y flores para él, vestido largo con encaje y tocado floral para ella, y la calavera mexicana pintada en las dos caras. Es el dúo que mejor sale en fotografía de toda la lista, sobre todo de noche. Podéis resolverlo de dos maneras: con trajes de Catrín y Catrina completos, o con dos monos de esqueleto impresos y todo el esfuerzo puesto en el maquillaje. La segunda vía es la opción económica y sigue funcionando.
El máximo efecto visual por el mínimo dinero si tiráis de mono impreso y una paleta de maquillaje.
Y si en la fiesta hay niños delante, hay un dúo que da el pego sin asustar a nadie: el de Halloween festivo.
Jack Skellington y Sally

Frac de rayas blancas y negras con pajarita de murciélago; vestido de retales de colores, piel azulada y pelo rojo. Pesadilla antes de Navidad es terror apto para todos los públicos, y eso lo convierte en el dúo perfecto para fiestas familiares, colegios o cenas donde no queréis dar sustos de verdad. Es también el que más aguanta fuera de octubre: en Navidad sigue teniendo sentido.
La elección obvia si vais a una fiesta con niños o simplemente no os va el Halloween sangriento.
Ahora, en el extremo contrario, el dúo que más incomoda a la gente que ya ha visto mil Dráculas.
Médico de la peste y enfermera zombi

Túnica larga, sombrero de ala ancha y máscara con pico de pájaro por un lado; uniforme blanco manchado, cofia y maquillaje pálido por el otro. La combinación cuenta una historia y eso es lo que la hace distinta del resto: no sois dos personajes juntos, sois una escena. Contad con que la máscara de pico da calor y estorba para beber y hablar, así que conviene poder quitársela en algún momento de la noche.
Para quien busca inquietar de verdad y está harto del vampiro de siempre.
Si queréis provocar reacción pero sin cargar con una máscara toda la noche, los payasos son más ligeros y casi igual de eficaces.
Pareja de payasos asesinos

Dos monos de payaso siniestro con volantes, gorguera y colores desgastados, más maquillaje blanco con boca exagerada. Funciona porque no hay dos payasos iguales: podéis ir uno de payaso clásico deteriorado y otro de estilo Pennywise, y el conjunto se sostiene igual. Es el dúo que más reacción física provoca, para bien y para mal. Si en la fiesta hay gente con fobia a los payasos, es literalmente lo peor que podéis ponerle delante.
El que más se comenta al día siguiente, siempre que el ambiente admita ese tipo de broma.
Y cerramos con el que nunca falla, aunque tampoco sorprenda a nadie: el clásico absoluto.
Vampiro y vampiresa

Capa larga con cuello alto, chaleco y colmillos para él; vestido gótico de encaje y gargantilla para ella. Va el último de la lista a propósito: es uno de los dúos más vistos de Halloween y no va a sorprender a nadie. Ahora bien, es también fácil de conseguir a última hora, el más cómodo de llevar y el que mejor se recicla en carnaval. Si solo vais a disfrazaros una noche y no queréis pensar, este es.
El seguro de vida de la lista, no la idea original. Elegidlo por comodidad, no por impacto.